miércoles, 12 de noviembre de 2008

Recuerdos en txuribeltz

Me lo cantó mi abuela hace dos semanas, rememorando rivalidades de hace ochenta años:

"La Real Sociedad tiene un portero,
que es Eizaguirre,
gran parador.
Que se rompe la cabeza contra el suelo
antes que le meta un gol
el Real Unión".

Hoy me lo volverá a cantar, muy contenta de que en estos tiempos de cataclismo txuriurdin al menos metan goles, y menudos goles, los vecinos de blanco y negro, los txuribeltz.

Y me acuerdo de aquella vez que paramos en el pantano de Yesa, en algunas vacaciones de nuestra infancia, y leímos en una placa que el constructor del embalse había sido René Petit. Mi madre nos contó que Petit había sido futbolista del Real Unión -el equipo en el que entonces jugaba mi tío Iñigo-. En realidad Petit empezó a jugar en el Real Madrid en 1914 , con apenas 15 años, porque estudiaba en la capital de España, y ganó un título de Copa como merengue. Pero en 1917 volvió al equipo de su ciudad, el potente Real Unión: viajaba en moto desde Madrid hasta Irún para jugar los partidos (¡ay, Carletto!). Y en 1918 ganó la final de Copa con el Real Unión... contra el Real Madrid.

Ahora tenemos blogs, pero la pena es que ya no inventamos canciones como las de mi abuela para inmortalizar estas pequeñas épicas. Será que es difícil rimar "tibia y peroné" con "administrador concursal".

martes, 11 de noviembre de 2008

La parte del perro

Mis abuelas solían darnos la txakurrena: una propina, un dinerillo, una pequeña paga. Txakurrena, de zakurrarena, significa literalmente "lo del perro" y siempre pensé que sería un calco en euskera de la perra chica y la perra grande: una moneda. Pues no.

Mis abuelas no lo sabían, pero al parecer el término proviene del mundo marinero. Entre los pescadores de Hondarribia (y supongo que de otros puertos vascos), la txakurrana era la parte de las ganancias que le correspondía al perro. Una especie de dinero negro.

Las explicaciones se las leí el año pasado al escritor Jesus Mari Mendizabal, alias Bizargorri (Barbarroja). Según cuenta Bizargorri, todos los barcos pesqueros llevaban a bordo perros espabilados. Cuando alguna merluza se liberaba del anzuelo y coleteaba en cubierta, el perro la atrapaba antes de que saltara de vuelta al agua. Por eso, al hacer el reparto de las ganancias, los pescadores contaban al perro como un tripulante más. Después de vender el pescado, la mitad del dinero se lo llevaba el armador. Y la otra mitad se distribuía entre los tripulantes. Pero si eran cinco hombres, hacían seis partes. La sexta era la txakurrana, la del perro.

Esa porción extra tenía varios usos. Si algún marinero no podía trabajar por enfermedad o por alguna otra causa, sus compañeros le donaban la txakurrana. Pero habitualmente era una parte no declarada del sueldo: el marinero cobraba el dinero que le correspondía y lo llevaba a casa, y además recibía en secreto la proporción del perro. Las madres y las mujeres de los marineros conocían la costumbre, pero no sabían cuánto se había repartido realmente, de manera que al hombre le quedaban unas monedas que podía gastar fuera del control matriarcal.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Motes guipuzcoanos

Los habitantes de cada pueblo guipuzcoano reciben su mote. Los donostiarras somos kaskarinak (ligeros de cascos), los oñatiarras son txantxikuak (¿ranas?), los oriotarras son ijituak (gitanos)... El periodista Félix Ibargutxi recopiló una larga lista de motes guipuzcoanos y escarbó en el curioso origen de algunos de ellos.

Aquí va la lista. Predominan los animales, con una amplia gama de noblezas: desde los lobos (otsoak: Ataun) hasta los parásitos que matan lapas (lapazorriak: Mutriku). En medio aparecen unos cuantos apelativos bastante curiosos: sartenes, apedreadores, comesopas...

Hay términos que no entiendo o que no sé traducir. Abundan los pueblos del Goierri y Tolosaldea, pero faltan bastantes de otras zonas guipuzcoanas. Se agradecen ayudas para explicar y completar la lista.

Abaltzisketa = txalburuak (renacuajos)

Alegi = txintxarriak (campanillas, cencerros)

Alkiza = oiloak (gallinas)

Altzaga = zakurrak (perros)

Altzo = tipulak (cebollas)

Amezketa = euliak (moscas)

Andoain = ontzak (búhos)

Arama = idiezizaleak (ni idea)

Asteasu = tranpazuloak (de trampa y agujero: ¿tramposos?)

Ataun = otsoak (lobos)

Azpeitia = zapoak (sapos)

Azkoitia = sakelak (ranas)

Baliarrain = zartagiak (sartenes)

Beasain = bareak (limacos)

Beizama = makilak (bastones)

Deba = tarinak (tarines)

Donostia = kaskarinak (ligeros de cascos)

Ezkio = otamotzak (árgomas)

Gabiria = makilariak (luchadores de varas)

Gaintza = zapoak (sapos)

Idiazabal = azeriak (zorros)

Lazkao = antzarrak (gansos, ocas)

Legazpi = ilintxak (?)

Legorreta = pikuak (higos)

Itsaso = harrikariak (apedreadores)

Itsasondo = ijitoak (gitanos)

Mutiloa = txerrigorriak (cerdos rojos)

Mutriku = lapazorriak (un parásito que mata lapas)

Oñati = txantxikuak (¿ranas?)

Ordizia = azak (berzas)

Orendain = eltxoak (mosquitos)

Orio = ijitoak

Ormaiztegi = harrikalariak (lanzadores de piedras)

Errezil = akerrak (cabrones)

Segura = zopajaleak (comesopas)

Tolosa = zuriak (falsos)

Zaldibia = arkakusoak (pulgas)

Zarautz = haizeak ("vientos"= casquivanos)

Zegama = beleak (cuervos)

Zerain = xaguak (ratones)

Zumarraga = otamotzak (árgomas)

jueves, 6 de noviembre de 2008

Qué nivel

Hace unos días hablábamos en este blog sobre el nivel cero de todas las altitudes españolas. Incluso indagamos en los motivos por los que ese nivel cero se estableció en la orilla del mar en Alicante y en el curioso modo en que se hizo (con esa fabulosa historia del funcionario que tomó las medidas del mar cuatro veces al día durante casi cuatro años, como un personaje de Saint-Exupéry). Pues bien: el alicantino Alvarhillo, lector y comentarista asiduo de este blog, tuvo el detallazo de enviarme un puñado de fotos para enseñarnos el Cero.

Alvarhillo, a quien pongo rostro por primera vez, señala con su dedo índice una placa encastrada en el suelo, en el famoso tercer escalón del Ayuntamiento de Alicante. Es difícil distinguirla en esta primera foto, pero veámosla con detalle:



Esa placa es el NP-1, la primera referencia de todas las mediciones españolas, y está situada 3,407 metros por encima del nivel medio del mar en Alicante.

Y a mí me tiene asombrado el nivel. El nivelazo de los lectores -y ya corresponsales -que visitan este blog y que a menudo me lo dejan hecho. Me da la impresión de que al blog le están saliendo patas y que, si lo dejo, seguirá andando solo.

Gracias, Alvarhillo, y que viva la blogosfera.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Más proyecciones

A partir de hoy el libro empezará a llegar a las librerías. Y vamos concretando las presentaciones, que espero anunciar pronto. Mientras tanto, dejo el aviso de las próximas proyecciones que tengo programadas. Una en castellano (Cuidadores de mundos) eta lau euskaraz (Mundu- zaintzaileak).

Azaroak 7: Gabiria (20.30).
Azaroak 14: Berastegi (21.30).
Abenduak 9: Aretxabaleta (Arkupe kultur etxea, 19.30).
Abenduak 18: Elgoibar (19.30).

12 de enero: Civivox de Iturrama, Pamplona (19.30).

* * *

Hace un año escribí contra el óxido.

martes, 4 de noviembre de 2008

Calentando motores

Este jueves, 6 de noviembre, la editorial Altaïr presenta su nueva colección de narrativa de viajes: Heterodoxos.

La colección arranca con cuatro libros, entre los que está el mío: Cuidadores de mundos. El biógrafo de los pedruscos, el constructor de calaveras, el hombre de las doscientas fuentes y otras memorias vivas del País Vasco y Navarra. Se pondrá a la venta el 5 de noviembre.

La presentación será el jueves 6 de noviembre a las 19.30, en la librería Altaïr de Barcelona (Gran Vía, 616: entre la calle Balmes y la Rambla de Cataluña).

A lo largo del mes presentaré el libro en otras ciudades: Madrid, Bilbao, San Sebastián, Pamplona y Zaragoza. Pronto daré más detalles sobre las presentaciones y sobre el propio libro.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Esto es el terrorismo (y esto, el nudismo)

Antes de pasar página del todo, hay que contar algunas cosas. Hay que mostrar el terrorismo.

A veces se discute si conviene divulgar lo que hacen los terroristas, si no será darles la publicidad que buscan. Algunos hasta piden un apagón informativo. Creo que debemos hacer lo contrario: contarlo todo, hasta el último detalle. No se trata de contar lo que dicen, sino lo que hacen. Lo que dicen: "lucha revolucionaria", "héroes del pueblo", "lucha contra la opresión", "libertad". Lo que hacen: cráneos reventados, cuerpos mutilados, charcos de sangre, sesos, vísceras.

El otro día, en Pamplona, no ocurrió una carnicería por cuestión de minutos y metros. Hubo coches ardiendo, cristales rotos y una veintena de heridos. Y hubo mucha angustia. Nuestros amigos estaban allí. Pasamos un buen rato sin saber qué les había ocurrido. Algunos de ellos nos han contado en sus blogs lo que pasó. Lo cuentan desde dentro. En sus relatos os encontraréis con la cobardía del terrorista y el coraje de sus víctimas. Hay que leerlos:

-Javi estuvo buscando a los suyos.
-Mònica hace el recuento de la gente que pasó junto al coche bomba unos minutos antes.
-Cuando explotó la bomba, Josean -con cuajo- dijo a sus alumnos que aguantarían trabajando, como los músicos del Titánic.

En Diario de Navarra, José María Romera escribió una columna titulada "Reclutamiento", en la que retrata a los tipos que aparcaron el coche bomba en la universidad. Copio un extracto:

"Los encargados de tenernos en vilo son ahora listos de estos, gente de alto cociente intelectual por cuya cabeza seguramente no pasa la tentación de saber, ni de aprender, ni de pensar siquiera. Se comprende que hayan atentado contra la Universidad, al fin y al cabo símbolo de todo lo que a ellos les resulta ajeno. Mientras unos cuantos pringados sin dos dedos de frente colocan explosivos, miles de universitarios asisten a sus clases para estudiar, mejorar, crecer y hacer futuro. Son dos concepciones algo divergentes de la juventud. Dos modelos de construcción social, por así decirlo. Uno esconde sus miserias bajo el disfraz de intrépido gángster, el otro se afana en alcanzar la excelencia hincando los codos. Es cierto que cuando actúa la fuerza bruta los primeros llevan todas las de ganar. Pero el tiempo del idiota es corto y no va más allá de lo que dura el ruido de la explosión. Una vez pasado el susto, vuelve el estudiante a su aula y la rata a su alcantarilla. Uno al reino de la luz, el otro al de las apestosas tinieblas".

El tiempo del idiota es corto.

Ahora vámonos a la playa nudista de Allendegui, a reírnos un rato. Qué bien me lo paso leyendo a Allendegui. Es un alivio.

* * *

ACTUALIZACIÓN: ¿Qué hicieron los alumnos de Periodismo después del atentado? Lo cuenta de maravilla Ramón Salaverría.

NUEVA ACTUALIZACIÓN. Escribe Ramón: "Ayer sábado por la tarde mantuve una sesión de trabajo durante dos horas con una decena de alumnos y alumnas de 3º de Periodismo, para analizar cuestiones informativas del atentado y para planificar trabajos al respecto. El matiz interesante es que fueron ellos quienes me convocaron. Sábado por la tarde, insisto. Y hay quien dice que son pasivos. Que se contentan con mirar el telediario. Que, en fin, no son periodistas. Ja. Estos días no me cabe el orgullo de ser profesor de gente tan buena como ésta".

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