Me gusta la ironía de
nomeacuerdo, sus quejas con más risa que cabreo, sus asociaciones de ideas tan misteriosas, sus planes para convertirse en presidente de internet.
Anteayer escribió una lista de "momentos extraños sin relación aparente":
"-Un genetista dice que los blancos somos más listos que los negros, y luego se va a tomar un café.
-Jaime Campmany, perdón, Juan José Millás gana un premio para escritores, y luego se va a tomar un café.
-Un señor en televisión dice que es catalán porque le da la gana, y yo me proclamo serbo-bosnio, pese a haber nacido en el norte peninsular. Y me voy a tomar un café.
-Compruebo que el sirtaki griego se baila igual que la jota navarra, y me voy a tomar un café.
- Me estampo contra un bordillo, y me voy a una isla a tomar un café".
Acompañaba al texto este gráfico:

Siento una extraña atracción por las clasificaciones por países, por las clasificaciones en general. Así que cuando veo en nomeacuerdo los principales productores de café, corro a la Wikipedia para enterarme de cuáles son los países que más café consumen por habitante. Descubro que los seis primeros son éstos: Finlandia, Aruba, Islandia, Noruega, Dinamarca y Suecia. ¿No es interesante? Los habitanes de la Europa nórdica son los que más café beben en el mundo. Y entre ellos se cuela nada menos que Aruba, un islote antillano. ¿No es misterioso?
Empiezo a leer sobre Aruba, para ver si descubro alguna huella vikinga, pero sólo leo que su capital es Oranjestad, que su idioma oficial es el neerlandés y que su lema nacional es... estupendo: One happy island.
Pincho en "Lemas de Estado" y descubro una lista larguísima. ¡Wikipedia! El dulce One happy island choca con la brusquedad del primer lema de la lista, el alemán Einigkeit und Recht und Freiheit (unidad, justicia y libertad). La mayor parte de los lemas son así de serios y pomposos: Ordem e progresso (Brasil), Fraternité, justice, travail (Benín), En Dios confiamos (Nicaragua), Honor y patria (Polonia)...
Pero empiezo a descubrir joyas. Hay algunos lemas bastante opacos: Dum spiro spero ("Mientras respiro, espero": Carolina del Sur), Sub umbra floreo ("Bajo la sombra florezco": Belice), o el sonoro Ua mau ke ea o ka aina i ka pono ("La vida de la tierra se perpetúa con rectitud", toma ya: Hawai). Me gustaría saber por qué Maryland luce un lema en italiano (y por qué semejante lema): Fatti maschi, parole femmine ("Actos masculinos, palabras femeninas"). Hay lemas tutifruti ("Orgullo e industria": Barbados), concisos (Pula, "lluvia": Botsuana), sosos de remate (Agriculture and commerce: Tennessee) y con gancho (Eureka: California).
Frente a los rotundos y habituales "libertad o muerte", "siempre libres", "nunca de rodillas" (Eritrea) y proclamas por el estilo, me encanta el matiz del estado brasileño de Minas Gerais: "Libertad, aunque venga tarde". Los sabios de Minas Gerais saben que la vida se complica, que los autobuses a veces pasan llenos y no paran, que si hace falta se puede ir andando. ¡Ole, Minas Gerais!
El de Terranova y Labrador me suena a escaqueo: "Buscad primero el reino de Dios" ("y luego ya veremos", se podría añadir).
Admiro la capacidad profética del añejo lema de Austria-Hungría: Indivisibiliter ac Inseparabiliter ("Indivisible e inseparable", ¡ahí le has dao!).
Y mi favorito, sin dudas, es el de Australia Occidental, un gigantesco y mortífero desierto: Cygnis insignis (Distinguida por los cisnes).
Hablando de Austria-Hungría, pincho en la lista de países extintos y me encuentro desde la República del Rif hasta el Reino de la Araucanía y la Patagonia. Entre las micronaciones (países de fantasía o proyectos de países o países que sólo existen en internet) encuentro el Reino de Redonda (gobernado por Javier Marías), Sealand o el Reino Gay y Lésbico de las Islas del Mar del Coral.
Ya desbocado, salto de lista en lista. La clasificación de países según la proporción entre superficie y perímetro dice que el país más compacto del mundo (el más redondico) es Isla Mauricio, y el menos compacto (el más descuartizadico), los Estados Federados de la Micronesia. Si clasificamos los países según la latitud de su punto más al norte, ¿cuál es el último de esa lista? Es decir, el país que tiene la punta norte más sureña de todo el mundo: Uruguay. Y al contrario: el país cuya punta sur es la más norteña de todo el mundo: Islandia. En la clasificación de países según su punto más bajo, ninguno tiene un punto bajo tan alto como Lesotho (su punto más bajo: 1.400 metros). En el otro extremo, el país con el techo más bajo son las islas Maldivas (su punto más alto: 2 metros).
¡Lista de países con gimnasio! Sólo sale uno: Argentina.
¡Lista de países por tasa de suicidio! He hecho la prueba, he preguntado a la gente y casi todos contestan: Islandia (ni por el forro: está en el puesto 35), Noruega (44º) o Finlandia (se matan bastante, sí: 12º). Pero mirad cuáles son los ocho países más suicidas del mundo: Lituania, Bielorrusia, Rusia, Kazajstán, Eslovenia, Hungría, Letonia y Ucrania. Todos vivieron bajo regímenes comunistas. ¡Tremendo!
Una vez Josu Iztueta hizo un hallazgo curioso en un librito que contenía datos de todos los países del mundo, clasificados por orden alfabético. En el anverso de una página aparecía Níger (el país con peor índice de desarrollo humano), y en el reverso, Noruega (el mejor en ese índice). Es decir, el caprichoso orden alfabético une a los dos países que están en las puntas: el más miserable y el más próspero. Y de ahí nació un proyecto: viajar desde Noruega hasta Níger. Nosotros estamos más o menos en la mitad (geográficamente, claro). Qué idea, ¿eh?
El orden alfabético y las estadísticas son un filón de excusas para viajar. Decidme: después de este extenso y caótico repaso, ¿no os apetece ir a Aruba a tomar un café? ¿O a Australia Occidental, a buscar cisnes? ¿O a Lituania, a buscar gente asomada a viaductos, puentes y vías de tren?