miércoles, 26 de noviembre de 2008

Antxon Iturriza, la memoria del montañismo vasco

El amigo Antxon Iturriza, cronista de montaña desde 1976, se tiró una década escribiendo la maratoniana Historia testimonial del montañismo vasco en tres tomos: "El descubrimiento de la montaña (1848-1936), "De los Pirineos al Himalaya (1939-1980)" y "Tiempos modernos (1981-2007)". Los libros son un filón de historias apasionantes, fotografías históricas y documentación detalladísima. Me consta que Antxon no ha visto un duro por semejante tarea titánica. Me levanto el cráneo.

El jueves 27 de noviembre, a las 19.30, en la casa de cultura Okendo (en el barrio donostiarra de Gros), Antxon dará una charla sobre la segunda parte de la historia (la que va desde la Guerra Civil hasta la ascensión de Martín Zabaleta al Everest en 1980). Sé que a unos cuantos lectores de este blog les apetecerá el plan. Pues nos veremos, porque yo no me lo pienso perder.

(La foto estaba aquí).

El ciclista que ganó a la Stasi


"El ciclista que ganó a la Stasi", reportaje de Carlos Arribas en El País. Es la tremenda historia de Wolfgang Lötzsch, el mejor ciclista de la RDA en los años 70. Se negó a ingresar en el Partido Comunista y las autoridades le hicieron la vida imposible: le expulsaron de su club, le prohibieron participar en los Mundiales, le vigilaron docenas de chivatos y espías de la Stasi, le encarcelaron durante diez meses. Siguió entrenándose, compitió sin equipo, le castigaban a salir con cinco minutos de retraso y aun así continuó ganando carreras. Eso sí que era plomo en los bolsillos.

Gracias por la pista, Rafa.

(La foto estaba aquí, en esta página que habla de la película que se estrenó el pasado verano sobre la vida de Lötzsch).

martes, 25 de noviembre de 2008

Todos somos calaveras (2)

El estellés Javier Hermoso de Mendoza acaba de publicar en su página una biografía muy interesante de Luis García Vidal, el escultor de las calaveras: un texto detallado, muchas fotos (las impresionantes obras de terracota, un tremendo autorretrato, las primeras calaveras, sus estancias como retratista en París...) y también un vídeo del Parque de los Desvelados y el audio de dos entrevistas.

Lo encontraréis en la columna de la izquierda (sección "Nuevos": "Calaveras II").

sábado, 22 de noviembre de 2008

Todos somos calaveras

El escultor Luis García Vidal decidió que a la muerte hay que hacerla visible, muy presente, para que no nos asuste. Y así creó el Jardín de los Desvelados, en Estella, donde las enormes calaveras y los coches descacharrados expresan esa inquietud.

Su historia es el último capítulo del libro Cuidadores de mundos. Por eso, la semana pasada quise ponerme en contacto con él para invitarle a la presentación del libro en Pamplona y para enviarle un ejemplar. Primero escribí a Javier Hermoso de Mendoza, un estellés que conocía bien a Luis y que solía decirme si el escultor andaba mejor o peor de salud, con más o menos fuerzas para atender visitas. Javier me respondió que Luis había desaparecido hacía varios meses y que acababan de confirmar que un cadáver encontrado en el río Ega era el suyo.

La noticia me dejó primero helado, luego triste. Repasé sus fotos, releí el capítulo de su historia y encontré un pequeño consuelo en las propias palabras de Luis. Copio un párrafo del libro:

"Después de sufrir un accidente de tráfico y de perder a un hermano por un cáncer feroz, llegó a la conclusión de que lo único que podemos hacer con la muerte es desvelarla y ponerla bien a la vista. “No hay nada más natural que la muerte. Si la ocultamos, sólo conseguimos tenerle miedo”, dice. Así ha labrado Luis, de 79 años, la naturalidad con la que habla de su propio final. En una de las calaveras más grandes, que aparece medio enterrada en la ladera, ha excavado una galería interior que va desde los dientes hasta la bóveda del cráneo. “Esa será mi tumba”, explica. “Los faraones hicieron las pirámides para que los enterraran, ¿no?, pues yo quiero que me entierren o que dejen mis cenizas dentro de la calavera, qué menos. Mira, ven, sácame una foto aquí, que se vea bien el hueco, y puedes poner: el artista mira su futura tumba. Ahí dentro estaré bien, tranquilo, sin disgustos”.

Aquí tenéis esa foto. Recuerdo muy bien aquel momento. Yo estaba algo impresionado y Luis se reía.


Me fui de Estella admirado por su serenidad y su buen humor. Pero también me fui con un cierto desasosiego. El escultor tenía 79 años, se le notaba cansado, envejecido, y hablaba con melancolía del deterioro de su obra. El acceso al Jardín de los Desvelados era libre las 24 horas del día y algunos visitantes maltrataban las calaveras. Algunas estaban en bastante mal estado y otras apenas asomaban de la tierra, medio devoradas por la vegetación. Luis soñaba con grandes proyectos escultóricos, como el de un avión estrellado con un montón de esqueletos desparramados. Pero apenas tenía fuerzas para frenar el deterioro de sus obras antiguas y ya parecía imposible que pudiera emprender nuevas. Quiso mostrarme el antiguo esplendor de su parque:

"Cuando fotografío las calaveras medio derruidas, Luis saca de su bolsa varias imágenes enmarcadas, en blanco y negro, en las que se ve el parque en su esplendor de hace 20 o 25 años: unas impresionantes calaveras de tres metros y medio de altura, admiradas por visitantes que a sus pies parecen liliputienses. Otra escultura, de la que hoy sólo queda medio cráneo hundido entre las zarzas, era entonces una gran calavera que lucía una dentadura perfecta y miraba al cielo con ojos aterrados. Los proyectos de nuevas obras bullen en el cerebro de Luis pero las fuerzas de sus brazos apenas le alcanzan para restaurar las deterioradas. Muestra las viejas fotos con nostalgia: “Mira, mira cómo era esto antes, fíjate qué esculturas. ¿No podrías publicar alguna de estas fotos, para que se sepa cómo eran las calaveras?”. Las fuerzas menguantes de Luis, la añoranza por aquella época vigorosa y el deterioro imparable de su obra van amasando, en el Jardín de los Desvelados, una metáfora triste".

Aquí tenéis una de esas fotos de los años 80:


Nadie más que Luis se encargaba de cuidar las calaveras, de manera que probablemente su obra irá desapareciendo poco a poco. Al pensar en ese triunfo del olvido, he entendido un poco mejor por qué escribimos.

* * *

Aún estamos a tiempo de visitar el Parque de los Desvelados. Y aquí está el capítulo del libro dedicado a Luis: Todos somos calaveras.

ACTUALIZACIÓN: Javier Hermoso de Mendoza acaba de colgar este vídeo sobre el Parque de los Desvelados, grabado el día en que apareció el cadáver de Luis.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Pornografía infantil

¿Has llegado aquí tecleando “lolitas”, “preteens”, "angels", "boy lover" “girl lover”, “childlover”, “pedoboy”, “boyboy”, “fetishboy” o “feet boy”?

No sigas buscando, por favor.

Hoy protestamos contra la pornografía infantil.

martes, 18 de noviembre de 2008

Presentaciones de Cuidadores de mundos

Esta semana presentamos Cuidadores de mundos en Pamplona y San Sebastián. También habrá algo en Durango y Madrid en próximas fechas.

PAMPLONA, jueves 20 de noviembre. A las 19.30.
En el auditorio del centro Civican (Avda Pío XII, 2).

SAN SEBASTIÁN, viernes 21 de noviembre. A las 19.30.
En la casa de cultura Ernest Lluch (estadio de Anoeta, entre las puertas 7 y 8).

NOTA: en la presentación de San Sebastián no habrá libros a la venta.

En los actos participarán Pep Bernadas, editor de Altaïr; Antonio Martínez Illán (en Pamplona), Josean Pérez Aguirre (en San Sebastián); y yo mismo, que daré una breve proyección con las historias de algunos protagonistas del libro (unos cuantos de ellos acudirán al acto). Después nos tomaremos un vinito. Si queréis y podéis, allí nos veremos.

Otros actos:

MADRID, miércoles 26 de noviembre. A las 13.00.
En la librería Altaïr (calle Gaztambide, 31), los editores darán una rueda de prensa para presentar la colección Heterodoxos, dentro de la cual se publica Cuidadores de mundos. Yo no estaré allí. Pero es posible que dentro de unos meses organicemos una proyección en esta librería con las historias de Cuidadores de mundos (y también en la de Barcelona).

DURANGO. El libro estará en la Feria de Durango. Y yo estaré en algún puesto (aún sin confirmar) el 6 o el 7 de diciembre. Por favor, no arrojen cacahuetes a los autores.


El libro ya está llegando a las librerías de carne y hueso y también a las virtuales: Altaïr, FNAC, La Central, La Casa del Libro, Laie, Desnivel, La Tienda Verde, De Viaje, Metrópolis, Muga, Elkar...

lunes, 17 de noviembre de 2008

Rajoy al asalto

Pobre Mariano. Se le ocurre visitar San Mamés y hay que ver cómo se le pone el ABC (clic para ampliar):

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.