lunes, 22 de septiembre de 2008

Senderos estrechos


"Nos fuimos a América porque la vida aquí estaba muy difícil. Pero la de allí no resultó mucho mejor. Éramos muy jóvenes, nos daban dos mil ovejas y varios burros y nos mandaban a caminar solos por el desierto de Nevada durante dos meses. Buscábamos un árbol para dormir. Nos levantábamos a las cinco de la mañana para cocer pan, abríamos un agujero de medio metro en la tierra, lo calentábamos, hacíamos la masa y le añadíamos la levadura. En verano subíamos con los rebaños a la sierra. Era una vida muy triste. Todo el día solo: yo hablaba y yo mismo me respondía. Por suerte eso se acabó. Ahora aquí en casa se vive muy bien, mejor que en América. Nosotros hemos andado por senderos muy estrechos antes de alcanzar los caminos anchos".

Son palabras de uno de los pastores que ayer se juntaron en Elizondo. El Amerikanoen Biltzarra (reunión de americanos) homenajeó a varios cientos de pastores, casi todos baztaneses y bajonavarros, de Elizondo, Sunbilla, Aldudes, Baigorri, Esterentzubi, Ortzaize o Valcarlos, que hace cuarenta o cincuenta años emigraron a California, Nevada y Arizona. Ayer montaron en Elizondo un ardi kanpo o euskal sheep camp, con sus carretas y sus tiendas, con un cercado donde esquilaron ovejas, y varios de ellos subieron al tablado para contar sus peripecias pastoriles y para saludarse unos a otros, preferentemente en inglés y en euskera, con un poco de español y francés.





(En la foto, un hombre mira en el mapa de Arizona la localización de los sheep camps dirigidos por pastores vascos. La lista suma 36 sheep camps: los de Gin Echamendi, Juan Bautista Echamendi, Antonio Manterola, Miguel Ojaco, Pierre Poket, Gin Arriaga, Fermin Echeberria, Arganes el Largo, Auza Broders, Izidoro Otondo, Basilio Aja, Esteben Uriz, Martín Sarratea...).

Después llegó el turno de los reencuentros. Édouard, de Ortzaize, pidió el micrófono para preguntar si entre el público estaba Casimiro, de Lekarotz, con quien había compartido un sheep camp en California en 1961. No apareció. Cinco hermanos de Ituren buscaban a Antonio Telleri, de Valcarlos, 35 años después de trabajar con él en Arizona. Beltrán preguntaba por Bautista, de Arraioz. Algunos aparecían y otros no.

Estos dos de la siguiente foto sí se reencontraron: habían pastoreado juntos en 1966 y no volvieron a verse hasta ayer.


19 comentarios:

Anónimo dijo...

¡que bonito y emotivo!!

los amarillos dijo...

Eran impresionantes los carromatos en los que tenían que vivir. Una lonita y poco más como techo. Y no creo que llegase a 8 m2. ¡Que no se entere el ministerio de vivienda!

Sergio dijo...

Seguro que los dos hombres que se miran en la foto están viendo delante de si a un joven de unos veinte años de pelo moreno, delgado y fibroso, con quien compartieron café y un pitillo junto a un fuego en mitad de ningún sitio.
Quizás también recuerden alguna canción.

Gracias por ir a esos encuentros y contárnoslo.

Antonio M. dijo...

Maravillosa la foto.

desertora dijo...

¡Qué foto tan rebosante de emoción! Merece la pena disfrutarla conociendo esa historia que hay detrás.

nerea dijo...

Que chulo, Ander...

Dos mochilas dijo...

Correción!!!!!Quisimos decir que Ushuaia es la ciudad más cercana a la Antártica. Nosotros también pensábamos que era Puerto Williams, pero un tipo de la zona nos aclaró que Puerto Williams es pueblo y en su mayoría está habitado por militares.

A la vuelta te invitamos a una caña. Aceptas?

Ander Izagirre dijo...

Encantadísimo de tomar esa caña, dos mochila. Ya pegaréis un toque cuando volváis.

Esas peleíllas por títulos como el de "ciudad/población/lugar habitado" más al sur (o más al norte o más lo que sea) son bastante divertidas. A Ushuaia le replica Puerto Williams, a Puerto Williams le replican las bases antárticas...

eresfea dijo...

Ayer charlaba con Bea en Pamplona. La gente que ha sufrido, se ha esforzado... que ha pasado por esos caminos estrechos tiene un título de bondad.

Elisa dijo...

Felicidades Ander.
Es la primera vez que entro en tu blog y la verdad es que el primer texto que he leído ya me ha emocionado. Interesantísimo documento.

Gracias por compartirlo.

Un saludo, Elisa

Caravinagre dijo...

Ander, gracias.

Ya sabes que a mi con esta entrada y la anterior me tienes en el bolsillo.
Me ha emocionado. En Bera estuve hablando con un hombre que había estado en Colorado y California, tuvo suerte y se volvió pronto, sólo pasó allí seis años. Su hermano, en cambio, toda la vida. Sacaba las historias de esa vida en América del fondo, como el que baja a una mina. "Una vida muy dura, mucho tiempo solos".

Me contó que dentro de poco se juntarían todos los pastores de América en esa fiesta. Me dijo que iba todos los años, que se juntaban 600 pastores o así que habían estado en América y que era un día muy bonito. Fue entrañable.

El hombre, dos veces me pidió perdón porque hablaba muy mal castellano: "Tú porque eres muy mozo educado porque otro ya se habría echado a reír por lo mal que hablo español". Y le contesté: "No, hombre, no. Lo que tengo que hacer es admirarle, habla usted más idiomas que yo: euskera, español, francés e inglés", le contesté. Y el hombre sonrió. Terminamos el txikito de clarete en Errekalde y se despedió.

Los caminos estrechos me abruman. Como dice eresfea son doctores honoris causa en Sacrificio y en Bondad.

Un abrazo.

Ander Izagirre dijo...

"Bidexka meharrak", decía el pastor, senderos estrechos.

Admiro de todo corazón a esta gente. Vivieron vidas impensables para nosotros. Y nosotros somos mucho más blandos y encima más quejicas, más caprichosos y más presumidos.

Sí, Eresfea, un título de bondad silenciosa que estos días, al poner la tele o abrir el periódico, me resuena como un clamor. No puedo dejar de pensar en los que estos días han sembrado bombas aquí y allá, en nombre de la misma tierra que estos pastores tuvieron que abandonar para ganarse la vida. Al lado del sacrificio discreto de uno solo de esos pastores, toda la furia violenta de los héroes de la metralla queda reducida al tamaño de lo que es: un capricho absurdo y asesino.

Caravinagre, el domingo en Elizondo me acordé mucho de ti. Se lo comenté a Francis varias veces. Pensé que tu cámara andaría sacando humo.

Y bienvenida, Elisa, espero que te quedes con nosotros.

(Otro detalle del Amerikanoen Biltzarra: entre el público, varias familias de ecuatorianos y peruanos escuchaban los relatos de los pastores sobre los años de emigración, de soledad, de alejamiento de la familia, de tristeza).

Thunder dijo...

Pues eso, como para quejarnos de que en Guipúzcoa tenemos malas carreteras.

Marta dijo...

Hay que saber estas cosas porque son lecciones magistrales de vida. Y hay que quitarse el sombrero por la gente así.
Lo has hecho genial, Ander. Y gracias por contarlo :)

Caravinagre dijo...

Más blandos, más quejicas, más caprichosos y más presumidos. Es la definción perfecta.

En general, creo que nos falta más bondad, miramos con malos ojos muy pronto.

Ander, para el reportaje de Bera hablé con este pastor que estuvo en América pero también con un rumano y una chica cubana que están ahora trabajando en las ventas de Ibardin. Historias parecidas, diferentes tiempos.

No sólo la cámara, Ander. Yo también admiro de todo corazón a esta gente, sus historias, sus vidas me enmudecen y abruman. He estado leyendo algunas cosas sobre este tema, es muy emotivo. Quizás más gente debería conocer esos caminos estrechos para llegar a entender algo algún día.

J. dijo...

Pues sí, espléndido. Espléndido.

J M C dijo...

Josetxo Yanci, de Echalar, fue otro de aquellos pastores. A veces, al recordar su vida en Estados Unidos, solía decir: "La soledad es muy dura. Yo he visto a pastores mayores que lloraban de pura soledad".

LUISGUI dijo...

Fantástico el encuentro. Yo conozco a uno de ellos, es el padre del pelotari Fernando Goñi. Este buen hombre crió caballos en América durante un montón de años, regresó a Zubiri donde tuvo durante muchos años caballos para carne.
Sus hijos no quisieron seguir con la vida dura del monte y el campo, así que liquidó la caballería. Ahora es uno de los mejores cazadores que hay en Quinto Real. Le da igual que tenga dos patas que cuatro, que vuele o corra rápido. Nada se resiste a su escopeta

Xabier dijo...
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