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lunes, 17 de noviembre de 2008

Rajoy al asalto

Pobre Mariano. Se le ocurre visitar San Mamés y hay que ver cómo se le pone el ABC (clic para ampliar):

jueves, 6 de noviembre de 2008

Qué nivel

Hace unos días hablábamos en este blog sobre el nivel cero de todas las altitudes españolas. Incluso indagamos en los motivos por los que ese nivel cero se estableció en la orilla del mar en Alicante y en el curioso modo en que se hizo (con esa fabulosa historia del funcionario que tomó las medidas del mar cuatro veces al día durante casi cuatro años, como un personaje de Saint-Exupéry). Pues bien: el alicantino Alvarhillo, lector y comentarista asiduo de este blog, tuvo el detallazo de enviarme un puñado de fotos para enseñarnos el Cero.

Alvarhillo, a quien pongo rostro por primera vez, señala con su dedo índice una placa encastrada en el suelo, en el famoso tercer escalón del Ayuntamiento de Alicante. Es difícil distinguirla en esta primera foto, pero veámosla con detalle:



Esa placa es el NP-1, la primera referencia de todas las mediciones españolas, y está situada 3,407 metros por encima del nivel medio del mar en Alicante.

Y a mí me tiene asombrado el nivel. El nivelazo de los lectores -y ya corresponsales -que visitan este blog y que a menudo me lo dejan hecho. Me da la impresión de que al blog le están saliendo patas y que, si lo dejo, seguirá andando solo.

Gracias, Alvarhillo, y que viva la blogosfera.

jueves, 23 de octubre de 2008

La zaborra precisa


(Cartel en Jaurrieta)

No sabía que la zaborra navarra fuera tan precisa. En euskera, zaborra significa basura, sin entrar en detalles. Y un vertedero, como el que señala este cartel, es un zabortegi. Pero en el valle de Salazar descubrí que para aquellos nativos pirenaicos la zaborra es algo mucho más específico. De la precisión léxica puede depender alguna multa, así que el asunto es serio: ¿qué es lo que está prohibido arrojar aquí, además de cascotes, piedra, tierra y hormigones?

Siempre me hizo gracia escuchar a un navarro castellanoparlante quejarse porque le había entrado una zaborrica en el ojo. Supongo que es una huella del euskera en el castellano de Navarra, como las hay tantas. El diccionario de la RAE recoge la palabra y dice que viene del latín saburra. Al parecer, en Aragón y en Andalucía el término se utiliza para referirse a piedras menudas.

¿Y en Navarra? Según la RAE, zaborra es un término coloquial navarro para designar la "suciedad formada por barro seco, restos vegetales, etc".

Hay riqueza hasta en la basura. Si supieran aprovecharla y aprendieran a llamar a las cosas por su nombre, dejarían de ciriquear tanto.

P.D.1: Como para no tener fuero propio (obra de nuestro navarrísimo).

P.D.2: He dicho que en euskera zaborra es basura y punto. Pero no. En el diccionario Hiztegia 3000 leo, sorprendido, que la primera acepción de zabor es "suciedad que flota sobre las aguas". No tenía ni idea. ¿Algún irakurle de este blog lo sabía? Luego resulta que el diccionario Elhuyar no recoge nada parecido. Dice que zaborra es "desecho, residuo, basura, resto, despojo". Contempla otras acepciones: "zarza, matorral, maleza"; "escombro"; "partícula de suciedad que entra en el ojo" (¡la conexión navarra!); "basura"; y, en Iparralde, "piedrecilla, grava".

P.D.3: Sigo indagando y leo que en latín saburra era el lastre de un navío y que en castellano es un término médico para designar la secreción mucosa espesa que se acumula en las paredes del estómago y también la capa blanquecina que cubre la lengua, causada por dicha secreción. Un asco, vamos.


Proxenetas contradictorios


Sería más lógico que el neón dijera "No te prives".

Validos

(Foto sacada en el valle de Salazar).

Que no salte la alarma. A falta de tildes, pensemos que quizá la palabra sea llana y que en la residencia vivan Álvaro de Luna, Juan Pacheco, Juan José de Austria, el duque de Lerma y el conde-duque de Olivares, bastante arrugaditos ya.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Que viene internet


Internet es tan poderoso que ya llega hasta Abaurrea Alta, el pueblo más elevado de Navarra (1.032 metros).

El redactor de este cartel es un maestro que sabe tocar las teclas precisas:

1) expectación circense ("hemos venido a visitar Abaurrea Alta"),
2) prevención de temores ("no se necesita saber nada"),
3) estímulo local ("os mostramos fotos del pueblo en internet") y
4) un toque de misteriosa omnipotencia ("podemos buscar información sobre cualquier tema").

Bravo por la unidad móvil de internet. Ahí hay un reportaje.

De Chiquirrín a don


Calle dedicada a Francisco Eguinoa, Chiquirrín, un indiano de Garaioa que hizo fortuna en Argentina y pagó una escuela para niñas, el empedrado de las calles y una fuente con abrevadero en su valle de Aezkoa.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Respuesta a Marina y Alla

Noto que el favor del público está con Marina. Sergio incluso protesta porque dice que le pongo morritos a Alla y que no se esperaba esto de mí. Pero.

Considerando que la monogamia constituye un fenómeno bastante raro en la naturaleza (es monógamo el pingüino, también conocido como pájaro bobo) y un fenómeno también raro en interné, he decidido responder a Marina y Alla. Sí, a las dos.

Y considerando que Marina tiene dificultades para comprenderme y me pide que le tropiece las preguntas más detalladamente, y considerando que el mensaje de Alla fue tan escueto como directo, opto por una respuesta también muy escueta y espero que comprensible para ambas, para ver si dejamos de dar vueltas al tiovivo.

La carta dice así: “Querida Marina / Alla (sin liarme con los nombres en cada caso, eh, que una rusa ofendida y celosa tiene que ser terrible):

Tengo 36 años. Trabajo de ingeniero aeronáutico y en el tiempo libre doy clases de literatura a niños pobres. Mis aficiones son: hacer puzles de 5.000 piezas o más, disecar animales en peligro de extinción y las canciones de Bertín Osborne. Me estoy construyendo una villa en Benadormir, junto a una playa del Mediterráneo, donde puedes visitarme cuando quieras. Mi madre ya feneció o al menos ha dejado de moverse.

Deseo la amistad de una mujer rusa inteligente y bella como vos, para asegurarme de paso que tus compatriotas afincados en el Mediterráneo no me perjudiquen ni ataquen mis propiedades.

Le reitero el testimonio de mi más distinguida consideración,

Andrés”.

Párrafo añadido en la carta a Alla:

“Lamentablemente, me resulta imposible acudir al aeropuerto de Bélgica. Tengo el jondere averiado. Pero si lo deseas, podemos reunirnos en mi villa de Benadormir, hermosa ciudad, crisol de culturas, cruce de caminos, tierra de contrastes”.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Que vienen los rusos

En Rusia se ha corrido la voz. Ahora me escribe Alla, de San Petersburgo, 27 años, para decirme que conseguirá un visado de turista y que aterrizará en Bélgica a finales de septiembre. Dice que no tiene amigos ni familiares que puedan recogerla en el aeropuerto. Y me pide que vaya yo a buscarla. "Probablemente podamos desarrollar nuestras relaciones", dice. Qué morro, ¿no?

Me pide que le escriba y que le diga mi nombre, mi edad y mi ciudad, que le mande una foto y que le diga si quiero encontrar una mujer para el amor. Empiezo a sentirme un poco Esteso (cuando la espía rusa se quedaba medio en bolas y le decía "spasivo", y él contestaba "no, pasivo no, un poco tímido al principio").



miércoles, 10 de septiembre de 2008

Segunda carta: ¿y si Marina es José Julián?

¡Sí! ¡Marina me ha respondido!

Después de recibir su primera carta amorosa y de responderle más amoroso todavía, confieso que llevaba varios días inquieto, abriendo el correo con ansias, y que empezaba a atormentarme una sospecha: que la carta de Marina fuera una de esas trampas para cazar a tontos de las que está plagada este retorcido mundo de interné. Pues no. Nada de eso. La buena Marina me escribe de nuevo, animada por una fecunda verbosidad que, desgraciadamente, me obliga a recortar algunas líneas para no cansaros y para no pecar de impúdico.

"Hello mi amigo", saluda Marina, con una aparente sobriedad que, sin embargo, esconde una pasión a duras penas contenida, sólo perceptible para aquellos expertos que en los primeros requiebros del galanteo sabemos ver amor donde dice amistad, una pasión que se desbordará unos párrafos más adelante. "Soy muy contento ver su carta. Muy agradable recibirme su respuesta. Despues del envio de las primeras cartas a usted pensaba mucho en usted y esperaba sus cartas. Ahora soy feliz que nosotros continuamos".

Continuemos, pues: "En esta carta quiero dar a usted ciertas preguntas, espero que no estais en contra de mis preguntas, que ahora preguntare. La primera pregunta que quiero saber, que sois ocupados basicamente la cosa? Su trabajo? Que especialmente sois ocupados? Sus hobbys? Que queriais hagan en la vida? Por que pregunto estos simple las preguntas, la atencion. Ya que, cuando comenzareis, responden, puedo comprender sobre usted la representacion vital, como os portais y en la vida".

Confieso una pequeña decepción. Marina no atendió a las detalladas explicaciones que le di acerca de mi tesis doctoral sobre la retórica de San Agustín de Hipona y su influencia en las canciones de Los Cinco Bilbaínos, mi amor por el lanzamiento de cabras y el empalamiento de herejes, mi devoción por las truchas y Bertín Osborne. ¿Desinterés o problemas de comprensión? ¿No conocerán a Los Cinco Bilbaínos en Samara? Me extraña.

Marina, la clarividente Marina, siempre anticipa mis dudas y las resuelve con premura: "Por favor pido ser mucho paciente a yo, porque, cuando preguntais cualquier pregunta, y no respondo, probablemente que no podia por completo comprender su sentido, tropezais a mi estas preguntas de nuevo mas detalladamente". O sea que era eso: problemas de comprensión. Sin embargo, su capacidad para expresarse en castellano no debería ser motivo de vergüenza: alcanza la claridad y la precisión de un alumno medio de ESO. No hay problema, Marina. En la próxima carta tropezaré las preguntas más detalladamente. Y comprenderás mi representación vital.

Maestra en el arte de manejar las emociones masculinas, Marina suelta acto seguido una línea que, confiésolo, me pone nerviosón: "Quiero que sepais que poseo bien ingles, le escribo las cartas sin agita". Qué tontorrona... En seguida me pregunto: ¿son verdad las ingles? ¿Hay una ingle o hay muchas ingles? ¿Marina escribiendo cartas sin agita? ¡Uf! Ato en corto mi imaginación.

Luego pasa a describir su vida laboral. En su carta de la semana pasada me contó que era "manager a la venta" y ahora dice que es médico, una progresión espectacular sólo explicable por el talento spútnik de la chica y el vigor imperial de una sociedad rampante como la rusa: "Ahora dire a usted un poco del trabajo. Trabajo como el doctor. La mi obligacion principal, el servicio del personal, que mis pacientes sean bajo el control correcto y la observacion de sus medicos de cabecera". Marina sufre muchas veces la incomprensión de sus colegas, menos dotados intelectualmente, pero no tarda en convencerlos: "A veces discutimos a menudo a proposito de la correccion del destino del aspecto del tratamiento al enfermo, pero el vaso es en total [¿vodka?], asi que mis colegas me consienten y son convencido despues de la correccion de mi decision".

A continuación, Marina relata el éxito de sus técnicas médicas y el agradecimiento de tantos pacientes, sanados por ella cuando ya veían una luz al final del túnel y escuchaban las voces de los parientes muertos. Seré sincero: las explicaciones se extienden durante tres largos párrafos y resultan tan comprensibles como una runa vikinga tallada en una roca, raspada con una cuerna de reno y cubierta por medio metro de musgo. Digamos que Marina abunda en el pormenor. (((Digamos que Marina es... un poco plasta))). La parrafada termina con una conclusión inquietante: "Comprendeis yo en el trabajo hasta ser firme. Y como a la mujer no me basta mucho el bien, la preocupacion y la caricia".

Después de ponerse rusa (¡no me basta mucho el bien!), Marina se pone zalamera. Pero yo ya ando un poco escamado: "En mi trabajo es imposible suponerlo con los pacientes y el personal, pero mi simplemente queria la ternura del amor y la ternura de querido el hombre. Por eso quiero conocerle".

En la descripción de sus gustos, recupero un poco el ánimo: "A menudo, cuando yo soy libre en los dias libres, leo las bellas letras o las novelas". Precioso. Y consolador: sin duda ha entendido que soy profesor de literatura y que leo biografías ilustradas de Bertín Osborne, el de las bellas letras ("Yo soy un vagabundo que vuela por el mundo con mi guitarra a cuestas y una historia que contar").

La samaritana combina insinuaciones amorosas con hondas reflexiones metafísicas que me dejan pasmado: "A menudo pienso cual sentido en la lectura de los libros. Y aqui a cual conclusion mi ha venido. Leo para llenar los momentos hermosos, por lo menos por aquellos que tomo de los libros, de hecho vital hermoso. Los momentos a mi no existen, y yo los apetezco sobrevivir mucho. Me pongo al lugar de libros de los heroes, y trato de comprender aquello que ellos sobreviven en las novelas. Quiero mucho que en vida fue la novela hermosa con que ama mi por el hombre".

Me entran urgencias existenciales: ¡a mí también me apetece sobrevivir mucho a los momentos que no existen! Pero ¿cómo, cómo? Tranquilidad. Marina siempre tiene una respuesta práctica para los desorientados: "El tiempo es simple, y nunca hago cualesquiera acciones que no pensaba en la tristeza. Esto ayuda olvidar bien sobre la tristeza y el aburrimiento. Pero es necesario respetar a toda la gente".

Por todo esto, suena extraño que una mujer tan convencida, tan firme, tan madura, resbale por la pendiente de una suave pero evidente desesperación: "Mi la persona muy solitaria. Y mi edad es ya no joven. Mi es necesario encontrar la via en las vidas y crear la familia. Tengo necesidad mucho de masculino la atencion y la preocupacion. Ahora usted comprendan, por que he decidido escribirle solamente?".

Bien. Estoy un poco desconcertado. Noto a Marina algo rara, vacilante, errática. A lo largo de las dos cartas han ido cambiando sus gustos, su trabajo, su carácter. No quiero presumir de sagacidad y perspicacia, pero he descubierto otro cambio muy sutil. Mirad la foto que me envió con la primera carta y la que me ha enviado con la segunda:




Ya os habréis dado cuenta: ¡en la segunda lleva un peinado distinto! ¿A qué se deben estas vacilaciones, estas inseguridades, estos cambios de comportamiento?

Para más chamusquina, la segunda carta acaba así: "Sinceramente suyo en toda la sinceridad, Marina". ¿No os parece mucho subrayar? ¿Por qué este énfasis desmedido en la sinceridad? ¿Acaso...? ¿Quizás...?

Estas dudas, añadidas a un análisis de estilo, me conducen a una sospecha feroz: ¿detrás de Marina no se esconderá José Julián Crusitabenito y Goycoechea?

Me pongo a escribir mi segunda respuesta para aclarar cuanto antes este embrollo que me anuda el corazón.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Respuesta a Marina

Querida Marina:

Recibí tu mensaje y me alegro mucho de que vengas a mi país (Condado de Treviño) porque tengo mucho interés en conocerte. Espero que la embajada no ponga problemas.

Estoy seguro de que nuestro conocimiento no se encuentra por la casualidad simple, como bien dices. Al leer tus palabras, sentí que somos almas gemelas. Yo también he nacido. También he acabado la escuela. Mis padres me enseñaron a ser honrado y honesto. Respeto a los mayores (y los mayores me respetan a mí).

He recibido formación superior, como tú. Pero no soy manager de la venta, como tú. Soy profesor de literatura y estudio mucho. Pronto terminaré una tesis doctoral que analiza los recursos retóricos en la Disciplinarum libri, una enciclopedia inacabada de San Agustín de Hipona que muestra cómo se puede y se debe ascender a Dios a partir de las cosas materiales, y su influencia en las canciones de Los Cinco Bilbaínos (ya sabes: “Pollo asau, asau, asau, con ensalaaada, buen menú, buen menú, buen menú, señor”).

Gano mucho dinero en la universidad, casi todo legal, y cuando vengas a mi país me gustaría invitarte a viajar con mi coche para que conozcas las bonitas ciudades, los caldos incomparables y la hidalguía de las gentes. Me alegro de que sepas cosas sobre mi país. Mi país fue descubierto en 1933 y vendido a los alemanes. Lo recuperamos en 1946, luego nuestro rey se casó con un príncipe árabe muy amable, organizamos unos juegos olímpicos y más luego una guerra civil limpió el país de masones, disléxicos y socorristas. Ahora somos neutrales. ¿Tú crees en la neutralidad? Como bien dices, tenemos la cultura desarrollada y las tradiciones buenas. Sigo mucho las costumbres ancestrales como el lanzamiento de cabra (goat throw) y el empalamiento de herejes.

Por lo demás, soy un hombre sencillo. Me gusta mucho la sabiduría y los langostinos. Y me gusta pescar truchas, caminar por el monte, ir al cine y llevarme tres cosas a una isla desierta. Leo biografías ilustradas de Bertín Osborne. Vivo en casa con mi madre, pero puedes venir cuando quieras porque no tardará mucho en fenecer.

Busco una mujer cariñosa y dulce para formar en el futuro una familia. Y lo que surja. Quizá tú y yo seamos personas próximas. Espero que las carencias físicas no sean muy importantes para ti. Hace cuatro años me atropelló un camión y desde entonces me falta la pierna derecha y llevo unas placas metálicas en sustitución del cráneo (apenas se notan, gracias a las pelucas que me regala el buen Gobierno de mi país). También perdí un ojo. Las chicas dicen que tengo una mirada única.

Esa mirada será toda para ti. Con mucho interés y muy fácilmente,

Andrés

jueves, 4 de septiembre de 2008

Marina

Me tiemblan las rodillas. He recibido una carta de Marina, esta chica de la foto, y según leía sus párrafos estremecedores he ido notando que me hacía uno con el cosmos. Me gustaría compartir con vosotros el gozo por la deslumbrante aparición de Marina en mi vida. Y algunos fragmentos de su carta.

"Hola. Me llamo Marina a mi de 27 anos. Vivo en Rusia la ciudad SAMARA es la ciudad confortable y hermosa, que me ha dado muy mucho en las vidas". Deduzco, por tanto, que se trata de un ser reencarnado varias veces. Parece razonable: debieron de hacer diversos intentos hasta conseguir el molde perfecto de esta mujer angelical (de esta buena buenísima samaritana, incluso, si atendemos a su lugar de nacimiento).

La inteligente y sensible Marina empieza su relato biográfico subrayando un hecho que, por muy repetitivo que le pueda resultar a una mujer reencarnada, no deja de poseer una importancia incontestable: "He nacido, he acabado la escuela, y he recibido superior economico la formacion de la profesion manager. No se malo la lengua inglesa. Y pienso, sera facil comprendernos uno a otro. Pero a veces con todo mi uso al traductor. Ahora trabajo en la firma, manager por a la venta".

Marina se encuentra ante una encrucijada. Con la sabiduría probablemente acumulada en existencias anteriores, sabe que en determinados momentos hay que apostar por las cuestiones realmente importantes de la vida: "Concedia mucho tiempo al trabajo, y ya hacia 27 anos mi se doy cuenta que a mi el tiempo meditar en la creacion de la familia. Mientras que no podia encontrar a la persona, que conviene. Por eso he decidido encontrar en internet de esta unica cosa el hombre, con que podria crear serio las relaciones. Puede ser en el futuro esto ha crecido en firme seguro. El par - la familia! ". El par, creo, soy yo.

"Que buscas?", me pregunta luego. Sin darme tiempo ni para hacer una sinapsis entre dos neuronas, Marina se anticipa y me detalla todo lo mejor que yo puedo desear, una ristra de cualidades que atesora con naturalidad y sencillez: "Desde la infancia mis padres educaban de mi, como la persona honrada y honesta. Demostraba siempre el respeto a los mayores se preocupaba por los proximos a mi la gente! Desde los anos tempranos andaba a la escuela de la coreografia. Y por eso incluso soy ahora tengo la figura hermosa y la apariencia. Pienso, puedes verlo en mis fotografias". Lamentablemente, sólo me ha enviado una. Pero miradla de nuevo: para qué más.

"Te preocupas sobre la salud? Sere contento ver mas cerca de tus cuadros". No te entiendo, Marina. Pero confío ciegamente en tu clarividencia. Sé que debe de existir alguna relación entre la salud y mis cuadros. Todavía más: tú quieres ver mis cuadros y yo jamás he pintado ninguno. Pero si tu percepción sobrenatural te hace verme pintando cuadros, eso significa que me he equivocado con mi vida. Perdóname. Intentaré reparar el error. Salgo corriendo a comprar unos lienzos, una paleta y unos tubicos de colores. Pronto te mostraré mis cuadros. [J., por favor, ayúdame en este trance: sé mi Cyrano, píntame unos cuadros para Marina].

A continuación relata el doloroso sacrificio que ha realizado para venir pronto a visitarme. Incluso se ha preocupado por estudiar las virtudes de mi tierra natal: "Trabajaba muy persistentemente todo el ano para hacer a si el regalo, y visitar su pais. Se de su pais, como sobre fuerte y libre el estado, con la cultura desarrollada y las tradiciones buenas. Esto fue mi por el sueno remoto de visitar tu pais. Pero mi sueno principal fue encontrar a la persona, proxima a mi. Y probablemente nuestro conocimiento se encontraba no por la coincidencia simple". No, no por la coincidencia simple: por el dictamen de las estrellas, por los senderos invisibles del fatum, por los designios cabalísticos de mi número IP. Por eso me conmueve su deseo final, tan esotérico, tan misterioso, tan sugerente: "Espero mucho que seras aquello persona, sobre que mi sera"; un deseo vaporoso envuelto en la prosaica pero necesaria eficacia de quien salta sobre todos los obstáculos terrenales para cumplir su sino: "Todavia hace un mes daba los documentos en la embajada para la formalizacion".

La despedida ("Con interes y facilmente!") me desconcierta un poco, porque creo que la he leído en alguna sucursal bancaria, pero pronto advierto en esas palabras una muestra de su franca sinceridad y de su optimismo burbujeante.

Junto a la firma viene una dirección de mail rusa. Me pongo a escribir la respuesta.

domingo, 10 de agosto de 2008

A Pekín hemos de ir

El viernes comenté que el logo olímpico tenía un aire a San Ferming. Me recordaba a algo y ya sé a qué:

Chorizos Pamplonica podría demandar por plagio al comité organizador de los Juegos Olímpicos de Pekín. Y luego podría compartir conmigo algunos de los millones de dólares de la compensación (al menos, unas cuantas toneladas de chorizo).

El gran Edu, de la Cholloteca, atrapó la idea al vuelo y propone este logo para una candidatura olímpico-sanferminera de Pamplona:


viernes, 14 de marzo de 2008

Mudanza (3). A mí verdad tamién me gusta desir

Andamos de mudanza y en una carpeta he encontrado esta joya que di por perdida hace tiempo. Es una carta del siglo XIX escrita en Liverpool por un capitán de la marina mercante a su armador. El original está en el archivo de Lekeitio.

"Llebrepul, 5 de mayo de 1868.

Señores Singines y la Compañía:

Muy señor nuestro: con fecha que te pasao antes escribo ustedes carta largo con manifestasión de las averias gordos que amos tomao en viage; cuando amos salido de rreñida de Farloviento para este puerto que agora estamos en el día; ustedes no me contestas de como aramos el arreglamiento de averia gordo con el protestasión que amos hecho delante del escribano.

Algunas mentiras ya te amos puesto por dispensa del interés general de interesados que te interesan ensima de la bordo y consecuensias serán punestas si no me contestas ustedes y mandas las pólisas de aseguramiento y un esplicasión tremiñante del manera de meter un poco el mano para sacarte sueldos y alimentasión de nosotros.

Piensándome estoy por los motivos que te estás ustedes callando ni desir de este modo ó de la otro y acabate de reventar de una ves sin andar chilidin panchalán, como las mugeres.

Un fliete hermosa tenemos entre las manos y no puedemos cojer por las sircunstansias que se ha dicho. Yo no se que piensamientos tienen ustedes. A mí verdad tamién me gusta desir. Cuando le mandan diñero entonses ya escribes. Agora que tienen ustedes que arriar, callar el boca y si no, diga ustedes una cosa que el otro ensima del tribunal no irá y después no vengas ustedes con las cochambrerias que te acostumbras.

La Código está tremiñante con todos los errasones que tenemos nosotros.

Aqui tienes agora todas las averias que tenemos. La molinete, arremientas y un ancla perdido, y el tamién si, pugon se llevo mar con los lapicos y sastarras hecho todo. Un golpe de mar te limpias cubierta en toldilla de sotavientos pues quedas preseas grasias el promesa que amos hecho Virgiña Santísima, nos salvas de la peligrosidad; grasias al Divino Señor que nos sacas salvamiento con solo desgrasia del piloto, que sa disyuntao un pie y le amos empapelao con unas tablas que amos quitao del botalon de arrespeto que unicamente se dejó ensima del cubierta.

Escribete pronto una errespuesta tremiñante y no te andes con los guiris.

Resibe usted los respetuosos manos de su atentisimo Jose Julian Crusitabenito y Goycoechea".

Benditas mudanzas.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Mudanza (2). Pies de foto

Andamos de mudanzas y llego a una conclusión satisfactoria: ya sé para qué sirven todos esos recortes, papeles y cachivaches almacenados tanto tiempo en carpetas, cajas de zapatos y cajones, todos esos objetos y documentos que permanecen ocultos durante largas temporadas, que no pintan nada en nuestra vida y sólo afloran cuando hacemos mudanzas. Pues para eso sirven precisamente: para aliviar y divertir las pesadas mudanzas.

Cuando uno lleva varias horas metiendo cosas en cajas y desenterrando carpetas del estrato paleozoico de un armario, de pronto se encuentra con una colección de tonterías que no había visto desde el último traslado. Y entonces la mudanza se convierte en una especie de búsqueda del tesoro: por aquí y por allá aparecen algunos objetos que encienden nostalgias, otros a los que cuesta encontrarles ningún sentido ni ningún encaje en la propia biografía y otros que dan mucha risa. Dentro de poco caerán en el fondo de alguna caja y ahí seguirán hasta la próxima mudanza, cuando las descubriré otra vez con renovado entusiasmo.

Entre los que dan mucha risa, encontré una vieja recopilación de gazapos y noticias tontas. Procuro no publicar en este blog entradas que sólo digan "mira qué cosa tan cachonda he descubierto por ahí", pero esta vez no lo puedo evitar.

Por ahora os regalo tres pies de foto gloriosos. Si no se leen bien, pinchad y veréis qué maravilla.



jueves, 6 de marzo de 2008

Argumentario



Saqué la foto durante Vespaña, en mayo de 2006, en algún punto de la ría de Arosa. Si os cuesta leerlo, pinchad sobre la foto y se ampliará.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Zoetemelk y la fe en los mapas

La lista de mis blogs de cabecera (la tenéis en la columna de la derecha) no obedece a ningún orden. Dos excepciones: el primero y el último están puestos ahí por algo.

El primero es el maestro Eresfea, maestro mío y de mucha otra gente, como puede apreciarse en los comentarios de sus lectores (y admiradores) habituales. Eresfea, conocido como Josean en la vida real, es un tipo que sabe dónde va. Da lo mismo que escriba sobre literatura rusa, excursiones montañeras, recolección de setas, diálogos uruguayos o escenas de infancia que le apartaron del comunismo gracias a un merengue, todo lo que escribe avanza siempre por un camino muy claro. O por una trocha, palabra que le gusta mucho. Una vez, hace ya varios años, me habló de la diferencia entre los escritores que son guías y los que son exploradores. Con el paso del tiempo lo voy entendiendo poco a poco. Poco a poco.

Eresfea siempre sabe dónde va y mantiene su fe infantil en los mapas. Pero el otro día esa fe le costó un par de horas de sofocón por una senda que existía en el mapa pero no en la realidad, un pequeño detalle que resulta algo molesto. Lo contó aquí.

Yo también sentí esa atracción infantil por los mapas, un fenómeno bastante misterioso. Hace pocos días escribí algo sobre eso, en los párrafos iniciales del capítulo que dedicaré a las Alpujarras en el libro Vespaña. El libro avanza lento y con muchas muchísimas interrupciones, pero aquí van tres parrafitos. Podéis lanzar críticas y sugerencias, así lo vamos puliendo y probamos eso de la escritura interactiva. Va:

"Hay itinerarios que se pueden recitar como conjuros: ¡Órgiva, Carataunas, Soportújar, Pampaneira, Bubión, Capileira, Pitres, Pórtugos, Busquístar, Trevélez, Juviles, Bérchules, Mecina-Bombarón, Yegen, Válor, Mecina-Alfahar, Ugíjar!

Nunca había estado en Las Alpujarras pero conozco sus pueblos desde que cumplí los 13años. Al menos los nombres. Me regalaron un libro de rutas cicloturistas por España que incluía un taco de hojas sueltas, recogidas en varios pliegues, en las que se dibujaba el perfil altimétrico de los recorridos. Solía desplegarlos sobre la alfombra del salón y me tumbaba boca abajo para leerlos, para seguir con el dedo las líneas rojas que subían a los puertos y bajaban a los valles. El itinerario de Las Alpujarras se convirtió en mi favorito. Por sus nombres. Leía sílaba a sílaba aquellas palabras tan raras, como quien trata de descifrar un código, y así memoricé Carataunas y Pampaneira y Mecina-Bombarón y algunos otros. Entonces para mí no eran más que puñaditos de casas alrededor de un campanario: el icono que aparecía en aquellos perfiles cicloturistas para representar los pueblos.

Algunos topónimos poseen una extraña capacidad de atracción, quizá porque sus letras y sus sílabas se agrupan de una manera tan exótica que revelan la presencia de otras gentes, otros paisajes y otras historias. Para un guipuzcoano de 13 años, nombres como Carataunas o Pampaneira o Mecina-Bombarón resonaban como un tam-tam. La toponimia es el primer indicio, la primera sospecha de que el mundo ha cuajado de una manera bastante diferente por ahí fuera. Y a esas edades es capaz de encender un impulso difícil de nombrar, una curiosidad por la geografía, una inquietud por buscarle las esquinas al mundo. Yo quería viajar a Pampaneira".



miércoles, 17 de octubre de 2007

Hombre al agua

Encontramos estas señales en una playa cercana a Biarritz.

Ésta, cruelmente orientada hacia el acantilado, parece instalada por alguna malvada asociación eugenésica .



Y en esta otra, estoy seguro de que existe una relación entre las dos señales, pero no sé muy bien cuál.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Más vueltas que la cabeza de San Gregorio


En cuanto sacamos la primera foto supimos que iba a ser la mejor del viaje. En este cruce de Ikaztegieta (Gipuzkoa) nos reímos hasta echar la lagrimilla, imaginando el momento en que el artista terminó de pintar esas cuatro letras y decidió releerlas.

Las rachas de carcajadas nos duraron doce horas, hasta esa noche en Los Arcos (Navarra), final de la primera etapa. Y el hallazgo compensó de sobra los tres fracasos de ese mismo lunes.

1. No solucionamos el enigma del bar Náutico de Itsasondo. (¿Por qué se llama así un bar situado a 35 kilómetros de la costa?). Paramos a tomar un café. En las paredes del local vimos el mapa de carreteras de Michelín de 1965, que tanto entusiasmaba a Josema, y un salvavidas como único indicio marítimo. La chica que atendía la barra no conocía el motivo del nombre, aunque sí nos contó que lo había puesto su padre al abrir el bar, allá por 1964.

La hipótesis más evidente es que le pusieron “Náutico” por un pequeño juego de palabras con el nombre del pueblo (Itsasondo: “junto al mar”, según una explicación etimológica tan sencilla como falsa. Itsasondo, repito, está a unos 35 kilómetros de la costa). El escritor y editor goierritarra X.M.E. me explica que el nombre del pueblo probablemente deriva de “isats”, un arbusto con cuyas ramas se hacían escobas, parecido al brezo. De isats-ondo vendría Itsasondo… Y X.M.E. también dice que la idea de ponerle “Náutico” al bar, además de jugar con el nombre del pueblo, podría tener una intención publicitaria. Por aquel entonces la carretera nacional atravesaba el centro de Itsasondo, y para un camionero que viniera de Castilla el bar Náutico –un nombre de categoría- podría ser el primer indicio de que ya estaba llegando a la costa. En fin: meras suposiciones. Seguiremos investigando.

2. Ese lunes tampoco conseguimos ver el cráneo de San Gregorio. En una loma junto al pueblecito de Sorlada se levanta la basílica de San Gregorio Ostiense, donde guardan el milagroso cráneo de San Gregorio (dentro de una cabeza de plata). Una vez al año, los vecinos vierten agua a través del cráneo y se la beben con entusiasmo porque tiene fama de aliviar los dolores de cabeza. También esparcen esas aguas por los campos, porque protegen las cosechas contra pulgones, plagas y bicharracos. Por eso la cabeza de plata con el cráneo de San Gregorio viaja por los pueblos de la comarca, y por eso se dice “das más vueltas que la cabeza de San Gregorio”. Por tanto, es una reliquia perfecta para visitarla con la vespa. Pero la basílica estaba cerrada, en el pueblo no pusieron muchas ganas en ayudarnos a localizar al poseedor de la llave y, por muchas vueltas que dimos, nos quedamos sin ver el cráneo.

3. Y tampoco pudimos cumplir uno de los empeños de Josema: visitar una granja de cerdos. Cada vez que viajamos con la vespa por Navarra y nos llega el pestazo a cuto, Josema se altera y empieza a buscar al ganadero para pedirle permiso de visita. Lo intentó el año pasado en Caparroso (durante Vespaña), este lunes en Sorlada y el martes en Azuelo (lo intentó con el mismísimo alcalde). Y nada. Nos dan siempre la misma explicación: temen que contaminemos a los cerdos.Y sólo llevamos dos días de viaje.

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