viernes, 26 de octubre de 2007

Sabotaje


Hay maneras muy eficaces para aprender el origen de una palabra y no olvidarlo nunca.

Aparcamos la furgoneta en la plaza Bab Khebaz de la ciudad de Sale. Callejeamos un poco por la medina, encontramos un restaurante con buena pinta, nos sentamos y pedimos la carta. No se que pequenya inquietud me hace levantarme y caminar dos calles para echar un vistazo a la furgo. Me encuentro un papelito rosa en el limpiaparabrisas: "Votre vehicule est inmobilise par un sabot".


Sabot = cepo. Primera leccion.

Entonces descubro las desvaidas lineas azules en el asfalto: es zona de pago y no nos hemos dado cuenta. Pero no han tardado ni diez minutos en ponernos el cepo!


Un buen hombre nos acompanya a un locutorio y telefonea de nuestra parte al numero que viene en el papelito. Explica cuatro cosas, cuelga y nos dice que esperemos junto al vehiculo, porque enseguida nos quitaran el cepo. Tendremos que pagar 40 dirhams (3,6 euros). Le damos las gracias y una propina por la gestion, pero el hombre nos da la mano y rechaza las monedas.


Cuando volvemos hacia la furgoneta, vemos a un chico de unos 20 anyos de rodillas junto a un coche. Esta manipulando un cepo. Creemos que es la persona que los suelta, nos acercamos para hablarle y entonces otro chico un poco mayor, que esta de pie junto a el con un taco de boletos, le pga una voz y el chico del cepo se levanta alarmado y empieza a marcharse. Nos ve y se queda quieto, dudando, un momento.


Cae en la cuenta de que somos los de la furgoneta cautiva y nos dice que le paguemos 40 dirhams y que nos la libera. Le pregunto si son ellos los de la companyia de los cepos. Se rien y no dicen nada. Intento explicar que hemos llamado a la companyia y que vendran pronto a quitarnos el cepo. Se rien de nuevo, hablan entre ellos y al final nos dicen: como querais.


Esperamos un rato junto a la furgoneta. No aparece nadie. Los dos chicos siguen zascandileando junto a los coches, medio a escondidas. De pronto, pasa un coche con un policia al volante y, a su lado, el buen hombre que nos ha ayudado. El buen hombre nos pregunta, mientras pasa a nuestro lado: ?aun no os han soltado el cepo? El coche pasa y vemos que en la parte trasera lleva un monton de cepos.

Los chicos se acercan de nuevo: ?que, no viene nadie? Esperamos un par de minutos mas. A lo lejos pasa un policia, voy a buscarlo y le ensenyo el boleto. Con mala leche, me larga una explicacion de la que no entiendo nada. Vuelvo junto a la furgo. Les pregunto de nuevo a los chicos si son de la companyia de cepos. Se rien. Le pido al de los boletos que me los ensenye. No quiere. Repiten la propuesta: 40 dirhams y lo soltamos. En el poste de una farola cercana hay dos cepos mas. Pertenecen a los chicos? Los ponen ellos? Andan a la espera de que un incauto aparque en zona azul y se despiste cinco minutos para morderle la rueda? Son ellos quienes tenian que soltarnos el cepo y estamos haciendo el tonto al esperar a que venga alguien mas? Son dos operarios alegales que viven del cepo? A quien ha telefoneado el buen hombre que no aceptaba propinas? Como funciona esto?

Pasa otro par de minutos, no viene nadie mas, asi que acabamos aceptando. El chaval saca una llave y empieza a soltar el cepo. El de los boletos me pide que primero le pague. Le pago. Sueltan el cepo, nos dan la mano y se marchan.

No hemos entendido nada. Pero hemos aprendido en vivo el origen de la palabra sabotaje a cambio de 3,6 euros y un ratico entretenido.

5 comentarios:

pau dijo...

Los cepos tangerinos tampoco son muy diferentes de los nuestros, la única diferencia es el precio, por lo menos con Barcelona que están por las nubes.
Un abrazo

J. dijo...

Bueno, no es un mal oficio. Quizá monte una empresa de sabotaje en la vieja Iruña. A ver qué pasa.

desaparecido dijo...

3,6 euros por una buena historia. Más de uno pagaría una fortuna, así que no está nada mal el precio.

Saludos

desaparecido dijo...

De propina...

ñ Ñ

Nahum dijo...

Jeje, toda una idiosincrasia socio-cultural concentrada en una estupenda historia.

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