jueves, 27 de noviembre de 2008

La dudosa fama del frílans

Suelo explicar que trabajo por mi cuenta. Es que no sé cómo decirlo con una sola palabra. Cuando me preguntan si soy freelance suelo responder que sí, aunque me da un poco de apuro: a mí freelance me suena a periodista vestido con chaleco de muchos bolsillos y casco, con la cámara al hombro mientras corre entre explosiones (freelance también parece un lema: "liberad a Armstrong"). También suelo decir que soy autónomo: el término es laboralmente correcto, pero parece más una declaración de intenciones que una descripción de la realidad.

La palabra más precisa, la que de verdad me gusta, es destajista. Lo malo, la rima: ¡periodista destajista!

El Ciberpaís, suplemento del diario El País, publica hoy un reportaje dedicado a periodistas destajistas. Se titula "Periodistas sin redacción" y tengo el honor de aparecer en él... de esta guisa:


A lo largo del reportaje, los periodistas David Beriáin, Sergio Caro, Juan Pablo Meneses, Emanuele Giusto y un servidor hablamos de las maravillosas ventajas de internet, que rompe la dependencia física y nos permite trabajar desde cualquier sitio, de la libertad para organizarnos el tiempo y el trabajo... Pero no nos engañemos. Estos hábitos tan modelnos y tan sofisticados suenan un poco sospechosos, porque en el fondo somos gente que no pisamos un lugar de trabajo comodiosmanda -una oficina, un aula, una redacción-. Así lo muestra el final del reportaje, con la sentencia que me clavó nuestra vecina, una viuda maléfica, malhumorada, pesadísima y entrometida (el periodista de El País ha tenido la delicadeza de obviar esta descripción), cuando una mañana se encontró con Francis en el portal. "Ay, mi chica", le dijo. "No paras en todo el día, de aquí para allá, ir al trabajo, volver del trabajo...". Y con una compasión bien medida: "Claro, como el chico se pasa todo el día en casa...".

18 comentarios:

el jukebox dijo...

¿Crees que la vecina lee habitualmente el Ciberpaís? Bueno, igual ni se da por aludida.
Por cierto, gran interpretación de 'el hombre en el tenderete'. Buen estilo. Se nota que practicas.

J. dijo...

Siempre he sido freelance. Ahora, de momento, lo soy un poco menos (bueno, no voy a ponerme a explicar esto). El caso es que, aparte de la fama de ermitaño que uno se gana y los horarios rocambolescos, se echa muchísimo en falta tener compañeros de trabajo.

Una ventaja: la nevera queda cerca.

desaparecido dijo...

Análisis a pie de página:

I. La nevera y el microondas, ¿son marca Camel?

II. ¿No preparaste café al fotógrafo?

III. La mayor ventaja: puedes trabajar en babuchas, a mí no me dejan.

IV. ¿Eres flexible en tu horario de trabajo?

V. Muy limpia la cocina...

Abrazos,
t.

leitzaran dijo...

Envidia cochina, es lo que sentimos algunos con trabajo de piñón fijo (y no me quejo).

La foto no es muy buena, parece hecha con un móvil... sigue siendo envidia (que, como todos saben, es verde).

Ander Izagirre dijo...

Perspicaz desaparecido: también podrías haber observado que en aquella época (la foto es de hace dos meses) yo andaba en bici dos o tres días por semana.

mr. shy dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mr. shy dijo...

A ver, que estoy dormidísimo y el comentario anterior, ahora suprimido, costaba descifrarlo una media de catorce segundos.

Que periodista "freelance" suena horrible y que a mí me recuerda a lo mismo. Ya ta.

sintomático dijo...

¡Ese plano en la mesa! ¡La próxima ruta del liberador de Armstrong!

Marc Roig Tió dijo...

Pregunta: ¿cuántas veces te levantas para entrevistar a la nevera mientras haces tus reportajes?

escéptico dijo...

¡Esas pantuflas de cuadros! Falta un texto a pie de foto que ponga "dramatización", como en la tele.

Yo también soy autónomo y trabajo sentado delante del ordenador. Tengo también bastante claro que me costaría mucho trabajar desde casa, hace falta mucha fuerza de voluntad para no caer en tentaciones como sofás, neveras, etc. También tiene sus partes positivas, como poder comprar la bombona de butano.

Para acabar un consejo de autónomo: compra una silla con reposabrazos.

Un saludo.

Sergio dijo...

Pobre Ander, está tan liado que come todos los días en su puesto de trabajo...
(Sutil la línea delatora)

Ander Izagirre dijo...

Exacto, escéptico. Tan "dramatización" como que esa mesa sólo ha estado en ese lugar durante los diez minutos de la visita del fotógrafo (a petición suya, petición inteligente).

desaparecido dijo...

Ander, es que ese dato...era para nota ya.

Rafa dijo...

"La paradoja de este oficio", decía el reportero polaco Ryszard Kapuscinski, "consiste en que la escritura nace del viaje y el viaje imposibilita la escritura".

Yo estoy tratando de ser un destajista con puesto en la redacción. Entre la verdad de Kapuscinski y las obligaciones fijas, no está nada fácil.

eresfea dijo...

Qué elegante la vecina, la mía diría "calzonazosssss", y ¡yatá!

Allendegui dijo...

Ander, veo que parte esencial de la indumentaria de cualquier frílans que se precie son las tradicionales zapatillas de cuadros, que refuerzan la idea de que como en casa, no se hace periodismo en ningún otro sitio.

Ander Izagirre dijo...

Allendegui, en realidad la prenda esencial son los calzoncillos (no cubiertos por nada más durante toda la mañana). Pero al fotógrafo no le gustó la idea.

Rubén Vinagre dijo...

Que se te va a mancar el portátil con la grasa de las patatas!!!
Crack, un abrazo!
Rubén

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