

(Foto 1: Londres en ruinas. Foto 2: cumbre de Mitxitxola -con un ovni de arenisca posado en la cumbre- vista desde la cocina de Londres).
Entre las ruinas aparece una placa metálica, colocada en 2005 por los miembros de la asociación cultural y deportiva Itsas Mendi, que recoge los versos que un tal Ikur dedicó al caserío en 1933.
Toki berexi baten daukagu / Londres baserri ederra / baserri au egin zanean / non ote zegoan euzkera /andre alargun baten gañ / bertako gora bera / esne arrantza ta berdura / badarki aski saltzera.
(Traducido a botepronto, sin respetar rimas ni métrica: "El hermoso caserío de Londres se levanta en un sitio peculiar. Cuando se construyó este caserío, dónde estaría el euskera. Una viuda se encarga de hacer las tareas. Trae leche, pescado y verduras para vender).
Más adelante, en una pradera asomada a los acantilados de Grankanto, me he encontrado con las ruinas de Buenos Aires (un caserío al que también llamaban Bonazaitza), mucho más antiguas y casi desaparecidas.

Aquí también hay otra placa metálica con versos, esta vez compuestos en el mismo 2005 -cuando colocaron la placa- por un tal Joseba:
Hemeretzigarren gizaldian / betirako txikitua / Bonazaitza baserriak ez du / berriz emango fruitua / Gerretan ohikoa den bezala / edozein antzutua / Bonazaitza erreka, eutsi! / inguru hau piztua.
(A botepronto: "Destruido para siempre en el siglo diecinueve, el caserío Bonazaitza no volverá a dar fruto. Como ocurre en las guerras, todo queda esterilizado. Arroyo de Bonazaitza, mantén con vida este rincón").
Gugleando un poco he leído que estos caseríos costeros fueron expropiados por el Ejército, cuando militarizó las laderas de Jaizkibel (y las quemó unas cuantas veces durante sus maniobras). No tengo más fuentes para regar el reportaje. Esta mañana he preguntado a la guardiana del lugar -la de la foto- si realmente hubo alguna guerra, como dicen los versos, y quién destruyó Buenos Aires. La guardiana ha rumiado un poco la respuesta y me ha dicho: ¡Maaaaaa!








