Mañana empieza la Vuelta a España. Hace 30 años que esta prueba no pasa por carreteras vascas, porque hay gente dispuesta a reventar la carrera como ocurrió en 1978 (clavos, barricadas, creo que hasta una pequeña bomba). Consideran que esto no es España y que el paso de la Vuelta sería algo así como una chulería del invasor.
Mañana también empieza la Liga española de fútbol. Los independentistas que estarían dispuestos a reventar el paso de la Vuelta no pondrán ninguna pega. No sólo eso: muchos de ellos acudirán a los estadios, pagarán cientos de euros para acudir cada quince días, financiarán así la Liga española, vivirán pendientes de ella, se alegrarán o se amargarán por los resultados de cada domingo.
O sea que fútbol español sí, y con ganas, pero ciclismo no.
Mira, querido independentista antiVuelta, no hace falta ni que discutamos. This is not Spain? Fenomenal, no tengo ningún interés en llevarte la contraria. La verdad: me importa un pimiento que esto sea España o que no lo sea. Me importa un pimiento que esto sea España o Euskadi o Euskal Herria o que adoptemos a los 11.000 tuvaluanos a punto de ahogarse, que a cambio nos quedemos con su estatus de estado independiente y nos convirtamos en la República Cantábrica de Tuvalu, con silla en la ONU y selecciones propias. Este asunto es la preocupación número 158 en mi vida, me gustaría concentrarme en ella cuando resuelva las 157 anteriores.
Mañana también empieza la Liga española de fútbol. Los independentistas que estarían dispuestos a reventar el paso de la Vuelta no pondrán ninguna pega. No sólo eso: muchos de ellos acudirán a los estadios, pagarán cientos de euros para acudir cada quince días, financiarán así la Liga española, vivirán pendientes de ella, se alegrarán o se amargarán por los resultados de cada domingo.
O sea que fútbol español sí, y con ganas, pero ciclismo no.
Mira, querido independentista antiVuelta, no hace falta ni que discutamos. This is not Spain? Fenomenal, no tengo ningún interés en llevarte la contraria. La verdad: me importa un pimiento que esto sea España o que no lo sea. Me importa un pimiento que esto sea España o Euskadi o Euskal Herria o que adoptemos a los 11.000 tuvaluanos a punto de ahogarse, que a cambio nos quedemos con su estatus de estado independiente y nos convirtamos en la República Cantábrica de Tuvalu, con silla en la ONU y selecciones propias. Este asunto es la preocupación número 158 en mi vida, me gustaría concentrarme en ella cuando resuelva las 157 anteriores.
Así que venga: this is not Spain. Perfecto. Pero hazme un favor: dejemos que venga la Vuelta a España, y cuando venga tú dices que la Vuelta a España visita el extranjero y ya está (igual que otros años visita Andorra, Portugal, Francia, incluso dicen que saldrá de Holanda). Tú sacas ikurriñas de cinco metros a las cunetas, que se vean bien en la tele, y haces pintadas en la carretera, enormes, abundantes, para que todo el mundo sepa que this is not Spain, si a mí me da igual, si yo sólo quiero ver a Contador dando hachazos en Jaizkibel o en Urkiola. Igual que tú ves los remates de David Villa.
















